BlogLOST 42 y 195: Estrategia Digital » ¿Por qué entrar en Web 2.0 …
Cesar Calderón, de NetoRatón 2.0 ha publicado una serie de razones por las que se recomienda que las administraciones públicas den el paso definitivo a Web 2.0, desde el punto de vista funcional de dicho concepto (elemento social, participativo y de comunidad):
Recomiendo leerlo y aprovecho para añadir varias notas sobre participación ciudadana y transparencia que habrían abusado del campo destinado a comentarios en dicho post:
¿Participación y Transparencia como ventajas?
Efectivamente, ganaremos en participación. La ciudadanía pasa de ser uno mero espectador a tener voz y voto en todas y cada una de las iniciativas de la administración.
Asimilemos bien: ¡Voz y Voto Non-Stop!
Y, sin duda, como consecuencia de dicha alteración básica de la relación administración-ciudadanía (donde la unidireccionalidad deja paso a la bidireccionalidad), la administración se ve mucho más expuesta al ciudadano.
Pero más importante aún:
El ciudadano se convierte en crítico directo de la administración ante el común de sus conciudadanos, diluyendo la capacidad de influencia de los medios tradicionales como intermediarios necesarios y alterando las reglas del juego de las relaciones públicas (RRPP) a nivel institucional.
En este sentido, la administración pública habrá ganado en transparencia. Pero sus responsables habrán sacrificado un cierto grado de control.
Ahora pongámonos a evaluar las ventajas de ambas, participación y transparencia, para corporaciones locales y organismos autonómicos, forales, ministeriales o institucionales.
El Yin
Será fácil percibir la ventaja de contar con miles de ciudadanos a la hora de evaluar disyuntivas importantes, garantizando el aprobado de la decisión tomada de manera previa a su ejecución.
También resulta sencillo encontrar las ventajas en contar con acceso inmediato a un dinámico repositorio de ideas de las que echar mano en cualquier momento. Al fin y al cabo, el ciudadano estará siempre dispuesto a aportar su granito de arena para el bien común.
¡El Yang!
Pero los Medios Sociales y la “web 2.0? son conversacionales por naturaleza y sólo funcionan cuando la relación entre las dos partes (organismo iniciador del entorno y ciudadano participante) se sitúan una frente a la otra en igualdad de condiciones. Y es aquí donde entra la capacidad de la ciudadanía para escrutinizar a la administración.
Y es en la evaluación de este particular aspecto donde pienso que se va a dirimir el nivel de “socialización” (y, en consecuencia, de éxito) que cada administración pública adoptará para sí.
Porque habrá quienes vean la ventaja en la participación, pero no en el escrutinio o la falta de control.
La razón: En la medida en que la administración cuelga del poder político (en sí mismo sustentado sobre el voto), ésta se debe a la opinión pública. Una opinión pública que tiene más caldo de cultivo en los medios sociales (con el efecto viral de comunidades y compartición) que en los medios tradicionales.
Pero difícilmente podremos limitar participación o transparencia una vez que la bola de nieve 2.0 haya comenzado a rodar.
Me ha gustado este post de BL Ochman (”What Kills a Social Media Campaign”)en el que expone tremendos fracasos de empresas como Ford, Microsoft o Wal-Mart en sus particulares incursiones en Medios Sociales/Web 2.0. Cada uno de estos fracasos tenía la misma razón de base: Exceso de control por parte de la empresa.
Democracia 2.0
Y aquí está la clave: Si contamos con el ciudadano para todo lo que hacemos, deberemos responder ante él a todos los niveles. Y las implicaciones son enormes: Estamos hablando de dar otra vuelta de tuerca a la democratización de nuestros sistemas de gobierno, algo que lleva muchos años vaticinándose, para mejor o peor suerte.
No conozco a muchos conciudadanos que no celebrarían por todo alto el toparse con un organismo público con iniciativa y espíritu emprendedor, que aunara un verdadero propósito de hacernos la vida más fácil y una predisposición a rendir cuentas a quienes financiamos su actividad con nuestros impuestos.
Pero también me consta que ciertos organismos públicos deben su capacidad de maniobra a una menor exposición al ojo público. Cae de cajón que son precisamente estos organismos los que no tienen nada que ganar de una “socialización” de sus actividades (piénsese en el CESID, por acudir a extremos).
Pro Social
Hay ciertas cosas que deberían formar parte de la cultura política que alimenta nuestras instituciones: Cuando una persona ostenta un puesto en una administración pública, la ciudadanía debería presidir la pirámide en el particular organigrama de su despacho. Esta ciudadanía tiene poco peso a título individual, pero su razonamiento conjunto debería de determinar las acciones de la propia administración.
La web 2.0 y los medios sociales representan una revolución social que está a punto de traer a la administración pública los mismos cambios que ya ha experimentado la empresa privada: El ciudadano escoge, contribuye, evalúa y juzga.
Para aquellos niveles de las diversas administraciones en los que la ciudadanía se percibe en forma de votos, el votante tendrá palabra en sus iniciativas, pero también será juez de primera línea de su ejecución.
Como señalaba antes, la relación administración-prensa-ciudadanía dejará paso a una relación directa administración-ciudadanía, en la que la segunda dará un salto de gigante al relegar a la prensa a constituir un elemento más de información de tercera parte. De este modo, las labores de relaciones públicas verán diluídas sus vías de canalización de mensajes, pero ganarán al mismo tiempo en eficiencia, puesto que la administración dejará de estar sometida a la arbitrariedad de medios de prensa o audiovisuales cuya subsistencia se debe a la publicidad.
¿Jugamos?
En definitiva, si representas a un organismo público a cualquier nivel y estás dispuesto a:
* Contar con el ciudadano para identificar problemas presentes y futuros
* Contar con el ciudadano para evaluar posibles soluciones a problemas presentes
Sin darte miedo:
* Permitir al ciudadano el escrutinio de tus procesos de ejecución de las soluciones identificadas
* Facilitar al ciudadano información constante acerca de la evolución real de cada iniciativa
* Escuchar el veredicto del ciudadano sobre soluciones ya implantadas
* Cambiar las reglas del juego, para bien de la ciudadanía y para mal del status quo
Habrás logrado dar un paso de gigante hacia la Administración Electrónica, pero muchísimo más importante:
* Habrás logrado crear un organismo infinitamente más eficiente
* Habrás solucionado problemas desde dentro
* Habrás mostrado todas las opciones a quien juzgará el éxito o el fracaso
* Dependerás menos de los medios (prensa, televisión, radio)
* Te asegurarás el voto de la propia ciudadanía que de modo individual y a través de sus múltiples relaciones ha seguido de cerca tu valiente incursión en una nueva era de transparencia, apertura, conversación y eficiencia
Participación y Transparencia garantizan el éxito de una incursión en medios sociales. Ambos son positivos. Para todas las partes implicadas.
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