Publicado El: Sab, oct 2nd, 2010

Los Pilares del Politing: Del puente para acá y para allá

Compartir

Dos son las columnas sobre las cuales se construye todo el andamiaje del Politing. Son dos partes como mínimo y ambas se deben comprometer en el proceso. De un lado está el “mercado electoral” y del otro, la “oferta política”. El primero, el “mercado electoral”, es la reunión de los votantes o electores -tanto actuales como potenciales- de una oferta política determinada.  El segundo, la “oferta política”, está conformada por tres partes: la primera, corresponde al candidato, la segunda es el partido, movimiento político, las alianzas o coaliciones y de la tercera forma parte el programa político o propuesta de gobierno.

Tanto el mercado electoral como la oferta política, ambos, tienen sus respectivos requisitos y sus correspondientes obligaciones, sus compromisos y exigencias, que se deben cumplir para que se dé la relación que exige el Politing.

Todo mercado electoral -sin distingos- debe comunicar lo que necesita, quiere y desea. He aquí uno de los retos de la comunicación: que el elector o ciudadano, sea capaz de comunicarse con su candidato o partido. Adicionalmente, es necesario que se exprese LIBREMENTE, condición necesaria para la debida transparencia en la relación de intercambio. Porque cuando un lector vota temeroso de perder su puesto, con miedo a no recibir su paga o con temor a represalias de cualquier naturaleza, no está ejerciendo su derecho libremente y por consiguiente, no se da la relación que exige el Politing, más aún, ni siquiera es una situación considerada como ética.

La forma como el mercado electoral puede comunicar sus intereses, es amplia y variada. Puede ir desde una respetuosa carta a un senador o diputado, hasta la toma violenta de una iglesia o embajada. Desde una simple sonrisa de aceptación, hasta un gesto de desaprobación, desagrado o descontento. Todo elector debe conocer su inmenso potencial como contralor del proceso electoral y ser conciente de su poder. Por ello, no puede otorgarle apoyos irrestrictos e incondicionales, girarle cheques en blanco a ningún gobierno.

El elector debe también, poder elegir entre varias opciones. Si sólo hay una opción (candidato, programas o partido) entonces no puede elegir. Para escoger se requieren dos como mínimo y dos diferentes, distintas, no iguales, fundamento éste de la competencia.

En cuanto a la oferta política, ésta también debe poder comunicar libremente lo que su electorado, seguidores o ciudadanos desean conocer. Aspectos tales como sus antecedentes, el fundamento o razón de ser de su propuesta política, el origen de los recursos para financiar su proyecto, las personas con quienes va a gobernar y hasta aspectos de su vida privada, son asuntos que –si quiere- debe conocer su electorado. De ahí que cuando alguien se lanza a la vida pública, su vida privada, ya no puede seguir siendo privada.

Aunque la campaña política es un momento propicio para comunicar, no puede ser el único. Esta importante labor –y de doble vía- se debe hacer en forma continua y permanente. La relación directa del candidato con su electorado es imprescindible. Es necesario que este se “unte” de pueblo, que lo escuche, lo entienda, se comunique con él y sobre todo, que lo conozca y que aquel, le solicite, pida y exija la información que considere necesaria.

La retroalimentación entonces, es decisiva para que esta relación se dé. Por eso, es necesario crearla, fomentarla, mantenerla y hasta agradecerla. No como “círculo vicioso”, sino como circulo “virtuoso”, porque una queja o reclamo es siempre un favor, al resaltar defectos o carencias que de  permanecer ocultas perjudican la parte comprometida en el proceso.

Obviamente, los ruidos -en una cualquiera de las partes, o en ambas- pueden obstaculizar, frenar o desviar la comunicación entre ellas. Estas “cortinas de humo” tapan o tergiversan la atención a lo que realmente importa. Así las respuestas superficiales o indeterminadas y las preguntas  no claras, forman parte de esta categoría. La apatía electoral o lo que ahora llaman la “anomia”, es otro de los peligrosos ruidos, inequívoca causa de una abultada abstención.

Propone, entonces el Politing, una relación de igualdad, respeto mutuo y transparencia entre las dos partes que integran esta particular transacción, representada por promesas de un lado y votos del otro. No es que el elector -como falsamente se cree del cliente- siempre tenga la razón. Tampoco es válido considerar sólo lo que el partido diga, proponga o autoritariamente exija. Es una relación  que no se puede dar sin tener en cuenta ni consultar, los intereses de otro.

Y es que si el gobernante se aleja mucho de su mercado, corre el mismo peligro del dirigente que le aseguraron que el 98% de sus electores moría de hambre, muy alarmado ordenó investigar ¿por qué no querían comer?, ¿por qué razón habían perdido el apetito?

Agradecimientos al Profesor Carlos Zalazar de Puebla, Mexico, por tener la amabilidad de enviar a mi correo particular varios artículos de POLITING. Desde aquí comparto con todos los lectores del sitio

Acerca del Autor

- Mi nombre es Alexis Maidana, resido en la Ciudad de Barranqueras Chaco Argentina y el propósito de EnlaceDigital.com.ar es la de analizar las Nuevas Herramientas de Comunicación Política y el uso que hacen en Internet los partidos políticos. La unica forma de alimentar el conocimiento es compartirlo con Uds. y de ahí surge este blog.

Displaying 1 Comments
Have Your Say
  1. [...] This post was mentioned on Twitter by Alexis Maidana, Noticias Chaco. Noticias Chaco said: Los Pilares del Politing: Del puente para acá y para allá http://bit.ly/auBz1C #chaco [...]

Dejanos tu comentario

XHTML: Puedes usar estos html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Recibinos en tu Email:
 Feed RSS                   Contacto