abril 23, 2014

Organigramas en Politing: ¿Figuras que desfiguran?

Los organigramas son herramientas que permiten presentar las diferentes áreas de cualquier campaña política, visualizando sus niveles de autoridad y sus dependencias. Es conveniente representar las relaciones de poder y autoridad mediante líneas, sitios y puestos jerárquicos.

Ubicar a las diferentes personas, al menos quienes ocupan cargos de mayor jerarquía e importancia dentro de la campaña, es indicativo de organización y sobre todo, ayuda también a ubicar a la gran masa de colaboradores de diferente tipo, características y profesiones dentro de una campaña política.

Vale la pena aclarar, que los organigramas, al igual que los manuales de funciones, visualizan la información referente a la organización de una campaña, pero no deben ser rígidos e invariables. Son meras herramientas de comunicación al alcance de los gerentes de Politing. Será  suficiente  hacer notar la naturaleza, ventajas y límites  de estas representaciones gráficas.

Son tres las áreas comunes en toda compaña: la financiera, administrativa y la parte logística. Además, algunas veces es muy aconsejable deslindar lo que se podría llamar la doble responsabilidad en toda campaña política: el gerente de campaña y el jefe de debate.

En los actuales tiempos, cuando los dineros tibios, calientes y fríos, han podido ingresar a muchas campañas políticas, es indispensable contar con una buena, seria e incorrupta, revisoría fiscal. Aunque no se solicite o se exija por ley, es recomendable para evitar futuros dolores de cabeza.

Las relaciones entre subordinados y superiores  existen  no porque  aparezcan en un organigrama, sino porque son relaciones esenciales de autoridad. En cuanto a los sentimientos conformistas y a la falta de estímulo para quienes han alcanzado ciertas posiciones, estos son asuntos que se pueden resolver a alto nivel,  por medio de reorganizaciones  cuando las circunstancias  lo exigen, creando un ambiente de cambio  y haciendo que los funcionarios subordinados tengan que ajustarse permanentemente  a altos estándares de desempeño.

Quien crea que el espíritu  de equipo  puede estimularse haciendo oscuras  las relaciones de autoridad, se está  engañando a sí mismo y está preparando el terreno para rivalidades, intrigas, frustraciones, evasión de responsabilidades, descoordinación,  duplicación de labores, vaguedad de las políticas, incertidumbre de las decisiones  y muchos otros síntomas  de una campaña ineficiente.

Además, puesto que los  organigramas muestran las relaciones de autoridad, es posible  simplemente por su examen, descubrir complejidades e inconsistencias en la organización y ponerles pronto remedio. Igualmente, el organigrama  indica  a los funcionarios y al personal nuevo, la forma como se puede integrar a la organización.

Por lo general, las organizaciones que cuentan con organigramas completos  y detallados,  poseen una sólida estructura. De ahí la importancia de contar con esta herramienta, tanto en los partidos  políticos, como en toda campaña electoral.

Los organigramas  tienen  limitaciones  importantes. En primer lugar, ellos muestran  solamente  las relaciones formales  de autoridad dejando por fuera muchas relaciones informales que pueden ser muy significativas. Tampoco  aparecen  las relaciones  de información, ni el grado de autoridad disponible  a distintos  niveles. Aunque sería posible construir los organigramas con líneas de diferente intensidad para indicar distintos grados de autoridad, ésta no se puede medir con los organigramas.

Además,  si se dibujaran las líneas indicativas de relaciones informales y de canales de información, el organigrama se haría tan complejo que perdería su utilidad. Otra dificultad, con respecto  a los organigramas, radica en que con frecuencia  indican la organización tal como debiera  ser o como era, más bien que como es en realidad.  De ahí la importancia de actualizarlos  teniendo presente que toda campaña es dinámica y se corre el peligro de que los organigramas se vuelvan rápidamente obsoletos. A pesar  de las limitaciones, el organigrama ha sido y será  considerado  como herramienta  útil  para todas las organizaciones  sin distingo de razón social u objetivos.

Es importante tener presente, que siempre -en toda campaña política- existe un organigrama formal y otro informal. Este último, corresponde a las relaciones de poder y de autoridad que realmente se dan dentro de toda organización y que, por lo general, no corresponden a las que se reflejan en el organigrama oficial.

Por eso, si es bien difícil reflejar las muchas y variadas relaciones dentro de un organigrama, conviene también tener presente que el sitio que ocupamos dentro de ellos -al igual que los demás puestos en nuestra vida- muchas veces se obtienen de acuerdo con lo que logremos negociar…y desafortunadamente, no con lo que merecemos.

Articulos sobre Politing enviado por el Prof. Carlos Zalazar de la Ciudad de Puebla, Mexico.

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